UNA TRADICIÓN BRILLA EN MICHOACÁN

Su nombre dice bastante, pero es solamente su carta de presentación… Santa Clara del Cobre es sinónimo de una brillante tradición que se hace presente prácticamente hacia donde se dirija la mirada.  

Aquí, en un maravilloso pueblo mágico, talentosos artistas michoacanos funden y martillan el cobre y lo convierten en un metal de los dioses,  elaborado con sus propias manos joyas artesanales que representan sus primeros encantos y uno de los tesoros más maravillosos de Michoacán.

 Un emblemático lugar de Santa Clara del Cobre es sin duda el Museo Nacional del Cobre, indiscutible razón para ser testigo en vivo del trabajo de fragua y admirar la exposición de piezas únicas del  metal que se albergan aquí.

Muchos son los encantos de los rincones más bellos  y pintorescos de la región, donde la gastronomía, cultura, arte y tradición se hacen presentes a cada paso y en cada momento sorprendiendo a todo corazón viajero.

¿Sabías qué?

El techo del kiosco de la plaza principal de Santa Clara del cobre está hecho de cobre.

El pebetero de los Juegos Olímpicos de 1968 fue elaborado en Santa Clara del Cobre por artesanos michoacanos.

Las tortas de tostada con carne apache y / o carnitas así como el borrego en adobo son delicias gastronómicas típicas de Santa Clara del Cobre.

Toda una tradición es la Feria Nacional del Cobre que además representa un derroche de arte, gastronomía y cultura rodeado de la belleza natural y riqueza arquitectónica que cada año se realiza en el  mes de julio.

Fue el primer pueblo en recibir la Presea de Arte y Tradiciones Populares, por la creatividad y talento de los artistas michoacanos para moldear el cobre y crear piezas únicas que representan verdaderas joyas artesanales.

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